“Hemos hecho un análisis de estos dos años de gobierno con el objetivo de hacer un llamado a la población a organizarnos, movilizarnos y accionar frente a lo que estamos viviendo como comunidades en Guatemala, porque nos preocupa la situación del país y los pocos avances que se han dado. Creemos que solo organizadas y organizados vamos a poder resolver los problemas de este país”, dijo Sandra Xinico, CODECA.
Por Derik Mazariegos
En el inicio de un ciclo de foros populares, organizaciones campesinas y juveniles pusieron en circulación un Informe Alternativo de Gobierno que se propuso mirar los dos primeros años de la administración de Bernardo Arévalo desde un lugar distinto al del discurso oficial. Se planteó como un contraste entre el informe presidencial y la experiencia cotidiana de comunidades y territorios que siguen esperando cambios de fondo, más que como un ejercicio técnico o una enumeración de logros. El encuentro, realizado en la ciudad de Guatemala, abrió una lectura crítica del periodo reciente y convocó a la organización social y a la participación política desde las bases.
El foro se realizó el miércoles 14 de enero, el mismo día en que el Ejecutivo presentó ante el Congreso el segundo informe de gobierno. Frente a ese relato institucional, las organizaciones participantes propusieron una evaluación construida desde abajo, centrada en los efectos concretos de las políticas públicas y en las transformaciones estructurales que, a su juicio, continúan pendientes.
La actividad fue organizada por el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA) reunió a organizaciones aliadas, entre ellas el Comité Campesino del Altiplano (CCDA). Según explicaron las y los convocantes, el objetivo del informe alternativo es sacar la discusión política de los recintos oficiales y llevarla a las calles, abriendo un espacio de análisis y debate que no se limite a los informes presentados por el gobierno.
Sandra Xinico, integrante de la coordinación nacional de CODECA, señaló que el balance presentado busca llamar a la población a organizarse, movilizarse y accionar frente a las situaciones que atraviesan comunidades y barrios en Guatemala. Afirmó que esas problemáticas no son coyunturales, sino que tienen un origen estructural en la historia del país. Desde su perspectiva, los avances que el gobierno destaca no se reflejan en cambios profundos para la mayoría de la población, en un contexto marcado por el empobrecimiento y la persistencia de desigualdades.
Durante el foro, las organizaciones expusieron una serie de cuestionamientos sobre el rumbo del gobierno. Entre ellos, destacaron la ausencia de transformaciones estructurales, la continuidad de la criminalización y la impunidad, y la falta de una agenda agraria que responda a las demandas históricas del campo.
Leocadio Juracán, del CCDA, sostuvo que el informe comparativo elaborado por las organizaciones evidencia una brecha entre el discurso oficial y la realidad que se vive en los territorios. Recordó que amplios sectores de la población salieron a las calles a defender la democracia y su voto con la expectativa de un cambio estructural que, hasta ahora, no se ha materializado. A su juicio, persisten prácticas y dinámicas que afectan directamente a las comunidades, mientras se argumenta que las limitaciones del gobierno provienen de otras instituciones del Estado.

Las organizaciones que participaron en la presentación del Informe Alternativo de Gobierno expusieron una serie de cuestionamientos sobre el rumbo del gobierno. Foto: Eddy Zeta.
Juracán también expresó preocupación por lo que considera una pérdida de soberanía y por las relaciones del gobierno con sectores empresariales y actores externos. Cuestionó además el modelo de desarrollo que se sigue impulsando, al señalar que continúa favoreciendo actividades extractivas, monocultivos e hidroeléctricas que afectan los territorios y a los pueblos originarios. En ese sentido, afirmó que no se está abordando ni el problema agrario ni el modelo de desarrollo que el país necesita.
Más allá de las críticas, el foro puso el acento en la construcción de alternativas políticas desde las bases. Xinico explicó que CODECA impulsa la creación de un instrumento político denominado Dignidad, concebido como una plataforma construida desde comunidades, barrios y pueblos organizados. La propuesta busca traducir en acción política las demandas que surgen de las vivencias territoriales y avanzar hacia un nuevo modelo de Estado.
Entre las ideas planteadas se encuentra la construcción de un Estado plurinacional y popular, como ruptura con un sistema que las organizaciones describen como heredero de una lógica colonial. En ese marco, también se advirtió sobre el avance de corrientes autoritarias y la influencia del crimen organizado en la política, dinámicas que, según las participantes, amenazan con revertir incluso los cambios parciales alcanzados.
El encuentro contó también con la participación de juventudes organizadas. Jack, integrante de Juventud CODECA, subrayó que el ciclo de foros tiene como propósito central democratizar la información política y promover la reflexión colectiva. Señaló que la intención es llevar la discusión al pueblo y analizar de forma crítica qué ha ocurrido durante estos dos años de gobierno.
Desde la organización juvenil se destacó que el Informe Alternativo de Gobierno es apenas el primer momento de una serie de encuentros previstos para los próximos meses, lo que refuerza la idea de un proceso sostenido de análisis, formación política y articulación social, más allá de coyunturas específicas.
Las organizaciones anunciaron que el ciclo continuará en febrero con un foro dedicado a las elecciones secundarias y en marzo con un espacio centrado en los derechos de las mujeres, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Para este último encuentro se prevé la participación de Telma Cabrera, figura vinculada a las luchas campesinas y populares.
Al cierre de la actividad, las y los organizadores reiteraron el llamado a la población a sumarse a los foros, informarse y participar en los debates. Insistieron en que solo a través de la organización colectiva será posible enfrentar los problemas del país. Con este primer encuentro, las organizaciones populares buscan disputar la narrativa sobre el balance gubernamental y colocar en el centro del debate público las demandas históricas de las comunidades, presentando el informe alternativo como una herramienta política y pedagógica para pensar, desde abajo, el rumbo de Guatemala y las rutas posibles de acción e incidencia.



