LUFECADIS una oportunidad para las personas con discapacidad en Poptún, Petén 

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Créditos: Darío Melgar Choc

La asociación Luis Fernando Capacidades Diferentes, con sede en colonia la Amistad, Poptún, tiene casi 14 años de aportar al cambio de una sociedad más justa y equitativa en inclusiva para lograr que las personas con discapacidad y sus familias accedan una vida digna e independiente.

Por Darío Melgar Choc

La asociación Luis Fernando Capacidades Diferentes, (LUFECADIS) es una organización con sede en colonia la Amistad, Poptún, sin fines de lucro con casi 14 años de servicio, que nació con la intención de aportar al cambio de una sociedad más justa y equitativa en inclusiva para lograr que las personas con discapacidad y sus familias accedan una vida digna e independiente, y empoderarlos para alcanzar cambios sociales de fondo.

Desde su fundación ha ayudado gratuitamente a muchas personas del sur de Petén, todo el departamento, de Izabal, Alta Verapaz, Quiché y parte de Belice. Con sus programas atienden diferentes discapacidades, entre ellas, terapia ocupacional, tratamiento de pie equinovaro a través del método Ponseti, fisioterapias, y a personas con síndrome de Down. 

La asociación, actualmente atiende a 65 personas entre niñez y adultos, que son atendidos por los médicos Byron Ricardo Raymundo Tobar, Geyzi Gil y el Francisco Lemus, que apoyan voluntariamente. Además del apoyo de la Asociación de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad (ADISA) de Sololá quienes les ha ayudado con los yesos. 

Actualmente ocho personas trabajan de manera permanente que reciben un pequeño incentivo económico, y cinco integrantes de la Junta Directiva que no reciben un salario.

Reconocen que hay muchas personas con discapacidad que quisieran ser atendidas, pero la falta de fondos les ha impedido apoyarlos. Por ejemplo: en el caso de la fisioterapia, el fisioterapista no se da abasto, ya que solo hay uno. Y muchas personas en cola, esperando que sean atendidos.

Foto 0. Con sus programas, LUFECADIS atiende diferentes discapacidades, entre ellas, terapia ocupacional, tratamiento de pie equinovaro a través del método Ponseti, fisioterapias, y a personas con síndrome de Down. Foto: Darío Melgar Choc

La fundación de LUFECADIS

En entrevista con Prensa Comunitaria, Aury Cristina García Barrera, maestra, presidenta de la asociación y su fundadora, compartió que la asociación surge como respuesta de apoyo a uno de sus hijos, que nació síndrome de Down. 

Fernando, de 27 años, tiene un hermano menor Luis Pérez García, de 19 años, que asumía su cuidado cuando Aury, su madre, se iba a trabajar en una escuela en la que imparte clases. Consiente de los cuidados que necesitaba su hijo, decidió fundar la asociación civil que lleva el nombre de sus dos hijos: Luis Fernando Capacidades Diferentes. 

Según da a conocer Aury, el término capacidades diferentes incluido en el nombre de la asociación es incorrecto, y el correcto es personas con discapacidad, según el Consejo Nacional para la Atención de las Personas con Discapacidad (CONADI), pero se conservó por el nombre de la asociación y para tomar en cuenta a sus dos hijos.

Con el apoyo de amigos, añadió Aury, el sueño se hizo realidad, y de esa manera empezó a funcionar un lugar especializado para la atención de personas con discapacidad en el municipio de Poptún.

Aury Cristina García Barrera, maestra, presidenta de la asociación y su fundadora. Foto: Darío Melgar Choc. 

Actualmente la asociación cuenta con un padrino Marien Landry, de nacionalidad canadiense, que los ha apoyado desde la fundación de la asociación hasta la fecha. El apoyo de Landry en contenedores, traídos desde Canadá, con productos o artículos usados y que la asociación los vende para agenciarse de fondos y así mantener el trabajo. Entre los productos hay artículos para el hogar, ropa, herramientas de trabajo, bicicletas, y tienen un vivero con plantas ornamentales.

Además, Landry ha conseguido el apoyo de sus amigos canadienses, que han apoyado con aparatos para fisioterapias, sillas de ruedas, andadores, e incluso, para la construcción de viviendas de personas con discapacidad que lo necesitan.

En lo local, hay poco apoyo de parte de las instituciones o la municipalidad. Algunas personas altruistas que se han acercado para apoyarlos y otras lo hacen comprado los productos que venden.

Para la presidenta de la asociación, uno de los sueños es que en el futuro tengan una academia o taller más formal, para que las personas que son atendidas aprendan a desenvolverse en la sociedad y generarse ingresos económicos, que aprendan un arte. Por eso mismo, la atención en terapia ocupacional, ahora la llamaran “vida independiente”, porque la idea es que se integren con herramientas a la sociedad.

Por su parte, Adalgisa Trujillo Gómez de Chihuela, integrante de la asociación desde hace unos diez años, expresa su satisfacción por apoyar a personas que lo necesitan, sin esperar ninguna retribución monetaria. 

“Siento una satisfacción personal por hacer algo por el mundo, ya que Dios nos da tantas capacidades que muchas veces no sabemos ponerlos al servicio de los demás”, dijo.

Cuando una madre lleva a su niño o niña con alguna discapacidad a la asociación y después de su tratamiento se siente mejor “ese acto, esa satisfacción y sentir el abrazo que nos dan de agradecimiento, la verdad no tiene precio”, comentó.

Adalgisa Trujillo Gómez de Chihuela – Miembro de la Junta Directiva de la asociación Luis Fernando Capacidades Diferentes. Foto: Darío Melgar Choc. 

Las y los beneficiados

Eva Barrera, es una joven madre del vecino país de Belice, que reside en Melchor de Mencos, Petén, que se trasladó a Guatemala en la búsqueda de apoyo a su hijo Neithan Alexander Zetina Barrera, que nació con pie equinovaro bilateral, una malformación congénita frecuente en la que los pies del recién nacido están girados hacia adentro y hacia abajo, con los dedos apuntando hacia la pierna contraria. 

Según contó, desde que su hijo nació inmediatamente empezó a buscar ayuda y le hablaron del trabajo de LUFECADIS, por lo que desde agosto del 2025 cuando el niño tenía apenas siete días de nacido se acercaron a la asociación y después de cinco meses de tratamiento el niño ha tenido una notable mejoría en sus piecitos. 

“Todo su proceso muy bien, ha funcionado muy bien, aquí lo han tratado excelente, mi consejo es que los padres si tienen hijos con alguna discapacidad no se queden sin hacer nada, busquen ayuda, aquí está la asociación u otro lugar, pero que busquen ayuda”, dijo.

Doña Magdalena Tzalam Caal, residente de colonia Pioneros de la Paz, en Poptún, ha empezado a llevar a su hija Jaqueline Julisa Caal Tzalam, de cuatro meses, a tratamiento ya que nació con pie equinovaro unilateral, aunque solo la ha llevado tres veces, dice sentirse contenta y tiene fe que su hija mejore.

El personal de la asociación, han visto la satisfacción de los padres y madres de familias al ver a sus hijos recuperados, ya que en el caso del pie equinovaro muchos no tienen los recursos para costear el tratamiento, pues en el servicio privado puede alcanzar los Q18 mil, una cantidad que en la asociación las y los beneficiarios no pagan. “por eso viene aquí muchas personas porque ven los resultados y porque es gratis el tratamiento”, concluyen.

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