Empresario denunciado por irregularidades en obra recibe más de Q100 millones en nuevos contratos

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Créditos: Prensa Comunitaria
Tiempo de lectura: 5 minutos

Cain Aliel Cruz fue denunciado en febrero pasado porque la obra no fue terminada. Pese a esto le fue adjudicada la construcción de una carretera de Q30 millones en  Chiantla, Huehuetenango.

Luis Ángel Sas

Cain Aliel Cruz López, empresario constructor, fue denunciado en febrero pasado por la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP) por el mal diseño de un proyecto de una planta de saneamiento de agua en Soloma, Huehuetenango, valorado en Q4.7 millones que amenaza con contaminar el nacimiento de agua que provee a dos comunidades. Además, la Secretaría señala que se  les depositó más de lo que avanzaron físicamente las obras.

Pese a ello, desde entonces ha sido beneficiado con más de Q123 millones en adjudicaciones públicas todas en el mismo departamento. La más reciente y más alta: una carretera de Q30 millones en el municipio de Chiantla, Huehuetenango. La municipalidad de dicho municipio le ha adjudicado varios proyectos. 

Denuncia por posible contaminación y trabajos inconclusos

El 27 de febrero de este año, la SCEP presentó una denuncia contra Cruz López ante el Ministerio Público (MP) por actos de contaminación ambiental y anomalías técnicas en el proyecto de la construcción de un sistema de alcantarillado sanitario en la aldea Chono, San Pedro Soloma, Huehuetenango identificado en el sistema de compras de Estado bajo el NOG 17448522 por un monto de Q4.6 millones. 

La obra fue adjudicada a la empresa Constructora e Inversiones Cruz, propiedad de Cain Aliel Cruz López. La SCEP indicó, mediante su departamento de comunicación, que el proyecto fue elaborado “sin considerar los riesgos ambientales, ya que la planta de tratamiento de aguas (servidas) se planificó a inmediaciones de un nacimiento de agua que abastece a las comunidades de San Miguelito y Quisisi.

El proyecto contemplaba verter las aguas de un río que es fuente de consumo humano algo que fue autorizado por la municipalidad.

El proyecto contemplaba descargar las aguas residuales directamente en un río que sirve como fuente de consumo humano para la comunidad. A pesar del riesgo sanitario y ambiental que esto representaba, la municipalidad autorizó la medida sin realizar estudios técnicos ni evaluar las consecuencias para la población

De hecho, según la SCEP, las comunidades que serían afectadas ya habían expresado su rechazo a la obra mediante una carta enviada la municipalidad, pero aún si fue adjudicado. “Los informes técnicos concluyen que el proyecto no era viable desde el punto de vista ambiental” indicaron las autoridades. 

Hasta el momento de la denuncia, la obra registraba un avance físico del 64.72% y el financiero del 74.10%. Una obra que a criterio de la Secretaría Ejecutiva no debió continuar por las alertas dadas por las comunidades. El caso está bajo el control de la Fiscalía contra la Corrupción. 

Según los documentos del proyecto, Cruz López debía instalar más de 7,800 metros de tubería de distintos diámetros, además de construir 66 pozos de visita para facilitar el mantenimiento del sistema. También debía edificar una planta de tratamiento de aguas residuales, con el fin de evitar la contaminación de calles y fuentes hídricas. 

Los pozos de visita y los metros de tubería si se realizaron, pero no la planta de tratamiento de aguas residuales por lo que la obra quedó inconclusa. Esto no impidió que la empresa siguiera realizando obras a diferentes municipalidades. 

Una carretera de Q30 millones sin competencia

Pese a estar bajo investigación, el empresario ha recibido múltiples adjudicaciones públicas en distintos municipios de Huehuetenango. En total, ha acumulado contratos por más de Q100 millones desde que fue denunciado.

La adjudicación más reciente, y la más grande del año, fue otorgada por la Municipalidad de Chiantla el pasado 12 de septiembre. Se trata de la construcción de una carretera de 3.75 kilómetros de longitud, por un monto de Q30 millones.

El proceso de licitación, identificado con el NOG 26991349, fue abierto el 21 de julio. El plazo para presentar ofertas cerró el 1 de septiembre, pero solo Cain Aliel Cruz López presentó una propuesta. La municipalidad procedió a adjudicar el contrato, justificando que la vía actual —de terracería— se vuelve intransitable durante la temporada de lluvias.

“La falta de infraestructura adecuada frena el desarrollo socioeconómico de una zona predominantemente agrícola”, argumentó la Municipalidad de Chiantla en el expediente. Según el proyecto, la nueva carretera beneficiará directamente a unas 4,200 personas, mejorando la conectividad entre las comunidades de La Alfalfa y el Cantón La Zeta.

Actualmente, el camino presenta secciones erosionadas, sin drenaje, cunetas ni señalización, lo que —según el informe municipal— genera “condiciones precarias de transitabilidad”

La carretera será construida en concreto, con un ancho de seis metros, cunetas laterales y una banqueta peatonal de 0.50 metros. El estudio técnico del proyecto señala que el tránsito vehicular promedio diario alcanza los 1,562 vehículos, incluyendo motocicletas, picops, buses y camiones de carga.

Las obras más caras 

En 2025, a Aliel Cruz le fueron adjudicados 36 obras por más de Q123 millones. Pero ha sido justamente la municipalidad de Chiantla quien le adjudicó  la obra más cara que ha desarrollado en ese departamento. 

La segunda obra más cara que le fue adjudicada fue la reparación del Estadio Municipal de San Antonio Huista, Huehuetenango que se encuentra en el cantón Independencia. Las obras deben mejorar toda la infraestructura desde graderías hasta camerinos. La obra tendrá un costo de Q9 millones 967 mil 900.

La tercera obra más cara es la construcción de un sistema de agua potable por Q9 millones 498 mil 500 adquirido por la municipalidad de Malacatancito, Huehuetenango. Con esta obra se beneficiaría las comunidades de Pueblo Viejo, Pueblo Nuevo y Agua Tibia. El agua se tomará de 6 nacimientos. Para esto se debe construir una línea de distribución de 43 kilómetros con varios pasos aéreos,  tres tanques de captación y 247 conexiones domiciliares. 

La cuarta obra también se la dio la municipalidad de Malacatancito por Q7 millones 900 mil 800 por un sistema de conducción de agua potable donde colocarán 20 kilómetros de tubería y se obtendrá el agua de pozos para distribuirlo, por lo que se harán 473 conexiones domiciliares. 

La quinta obra es un sistema de agua por bombeo en la aldea Las Cumbres en San Gaspar, Ixil, siempre en Huehuetenango. Para esto se perforará un pozo de 1,016 pies de profundidad. Además, se construirá un tanque de distribución. También se usarán 14 kilómetros de tubería de distribución para llevar agua a 253 viviendas. El proyecto tiene un costo de Q6 millones 626 mil. 

Otras obras con irregularidades

La Contraloría General de Cuentes encontró que varias obras que realizó la municipalidad de San Pedro Soloma tienen irregularidades. El monto total auditado y de donde se hizo observaciones alcanzan los Q10.7 millones. Los informes de la Contraloría determinaron que no se respetó la Ley de Contrataciones del Estado. 

Entre los hallazgos más relevantes está la revisión del proyecto “mejoramiento del Centro de Atención Integral Materno Infantil (CAIMI) adjudicado por Q7.3 millones a la empresa Ingenieros Consultores y Constructores ICYC. Al realizar la verificación física del proyecto se determinó que había trabajos pendientes de realizar por más de Q2 millones entre la instalación de pisos, sistemas eléctricos, mobiliario, pintura y acabados de interiores. Sin embargo, el reporte de pagos ya alcanzaba el 100 por ciento. Es decir, se pagó algo que no había sido terminado. 

Otro de los proyectos que tenía anomalías es la “ampliación del puesto de salud de la aldea Ixtechecán”. La obra tenía un costo de Q1.2 millones para mejorar la infraestructura sanitaria del municipio a cargo de la “Constructora W” propiedad de William Vásquez Hernández.  Los auditores revelaron que contaba con retrasos en su construcción, además no había registro de la supervisión por parte de la municipalidad por lo que no podían establecer si se cumplía con lo requerido. 

También el proyecto de “Mejoramiento del camino rural de la entrada principal a la aldea Majcha, valorado en Q2.1 millones, adjudicado a la “Constructora Molina” propiedad de Quitzé Molina presentó inconsistencias entre el avance reportado y la obra ejecutada. Los auditores determinaron que había tramos inconclusos y ausencia de señalización. Sin embargo, el avance en el pago se concluyó. 

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