532 años de despojo a los Pueblos Maya’ y Xinka y persecución de sus líderes
Mayajaw Balam Upún Sipac, Kaqchikel de Maya’ taq Molaj
Del 12 Kamey al 5 Kamey (23 de abril a 19 de diciembre) 240 días; y hoy, 23/12 (9 Tz’i’), se cumplen 8 meses gregorianos de encarcelamiento injusto de Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exautoridades de 48 Cantones de Totonicapán. El despojo de nuestras tierras y territorio, la imposición de un sistema de gobierno y sistema jurídico ajenos a nuestra cultura, idioma y cosmovisión, siguen afectando a los Pueblos Maya’ y Xinka. Ya son 532 años gregorianos desde la intrusión del genovés y 501 desde la invasión castellana a la actual Chi Iximulew.
La persecución, las acusaciones, calumnias, y señalamientos espurios e injurias contra los liderazgos de los Pueblos Originarios siguen sin cambiar desde 1492.
La primera pisada de Colón a Abya Yala marcó el inicio de la prolongada noche oscura
La desgracia para todos los Pueblos de nuestro continente Abya Yala, Anawak o Juyu’ Taq’aj, inició el 12 de octubre en el año 1492. Las naves marítimas La Niña, La Pinta y La Santa María venían llenas de gente sanguinaria que Isabel de Castilla y Fernando de Aragón habían sacado de las cárceles de España. Esos hombres formaron la tripulación del genovés Cristóbal Colón para viajar hacia un destino desconocido. Perdido y desorientado, el capitán aventurero llegó a la isla de nombre original Guanahaní (en el archipiélago de las Bahamas) y Colón la renombró San Salvador, por haber sido salvado ahí. Había llegado al Caribe de la gran Abya Yala.
Según se narra, los angustiados tripulantes lo amenazaban con matarlo si no encontraban tierra firme, porque llevaban meses navegando. Posteriormente se encontraron con otras islas del Caribe y decidieron cambiar los nombres originales de toda tierra firme, imponiendo nombres cristianos y en castellano. En nombre del rey, tomaron posesión de la tierra estableciéndose en la isla de Cuba y de inmediato esclavizaron a sus habitantes. Así fue el inicio de la invasión y despojo de nuestras tierras y de nuestros Pueblos. Les robaron ornamentos de oro a los pobladores. Mientras aumentaba la codicia y averiguaban dónde encontrar más oro.
Pese a la hospitalidad, fueron despojados y explotados
La gente originaria de Abya Yala era lo mejor que pudo haber, según el mismo Cristóbal Colón en algunas de sus cartas. A los delincuentes invasores les ganó la codicia y se olvidaron de la doctrina del amor al prójimo; junto con su capitán se dedicaron a robar, matar y esclavizar. En las islas caribeñas, los Pueblos fueron aniquilados casi en su totalidad, por las masacres, la esclavitud, la explotación y las nuevas enfermedades que traían consigo los invasores, al carecer de salubridad.
Hubo muchos más viajes ante la noticia sobre la riqueza de las tierras de Abya Yala. Y para la población originaria de Abya Yala era desconocida la pólvora y su impacto bélico. Cada vez llegaban más y más invasores castellanos; incluso de otros reinos en busca de fortuna para enriquecerse lo más rápido posible.
Pólvora, armas y formas de guerra europea
Los invasores trajeron caballos, espadas de acero, arcabuces y cañones, adicional a su experiencia militar. Conocían y practicaban otras formas de guerra para invadir Pueblos más extensos y con un nivel distinto de desarrollo militar. Con pólvora atacaron a los Pueblos Mexika, Maya’ e Inka. El Pueblo Maya’ de Chi Iximulew, actualmente Guatemala, tenía su propio estilo de hacer la guerra. Según los textos y la iconografía Maya’, solían capturar cautivos de guerra. Esta práctica seguía vigente en las comunidades en 1492 y 1524. En los idiomas Kaqchikel y K’iche’, a los cautivos de guerra se les llamaba kana’ y teleche’.
Los castellanos invadieron, masacraron y saquearon las grandes ciudades. Fue la misma historia para los otros Pueblos originarios de la actual Centro América y los Pueblos del sur, los Kechwa y los Aymara. Los europeos invadieron todo el continente de Abya Yala. Tomaron cuanto metal precioso encontraron, pues estaban hambrientos de riqueza.
A los sobrevivientes de las masacres les quitaron las tierras y los volvieron esclavos, empezando así la colonización. Se les impuso nuevas normas y costumbres; también una nueva religión: la cristiana. Vinieron a hacer todo lo contrario de lo que Jesús enseñó; y se dijeron cristianos. Sus actos fueron contrarios y asesinaron, robaron y violaron mujeres, despreciaron la cultura de los dueños originales de estas tierras.
Lo que ahora nos cuentan y lo que ocultan
¡Ah!, pero ahora en las escuelas nos enseñan que los españoles trajeron la civilización y vinieron a enseñar al verdadero Dios. Como si la población originaria de Abya Yala viviera en cuevas, sin cultura alguna; omitiendo los aportes a la humanidad. Hubo ciudades impresionantes como la gran Tenochtitlan, Cempoala, Tlaxcala, Cholula; las ciudades Kaqchikel de Raxon y Chi Iximche’; la ciudad K’iche’ de Q’uma’r Ka’aj; la ciudad Mam de Saqulew; y las ciudades Kechwa de Cusco, Machu Pichu, sólo por mencionar algunas.
Aquí los Pueblos no necesitábamos que los europeos vinieran a enseñar alguna cosa, por no decir nada. Aquí ya había desarrollo agrícola con infinidad de legumbres comestibles y cereales como el maíz, el cultivo de algodón, el henequén, el chocolate; hubo aves domésticas también. Igualmente, desarrollaron la producción textil a través de la tecnología del Kem, con base matemática vigesimal. Con sistema telar kem crean su vestimenta con hermosos atavíos y signos que representan elementos de la flora, la fauna y el cosmos. La arquitectura y construcción de vivienda incluyen barro, cal y canto. La matemática Maya’ vigesimal permitió realizar cálculos astronómicos como la creación y uso de diversos calendarios para la medición del tiempo. Además, poseían conocimientos en medicina natural. Manejaban la metalurgia para producir oro, plata, cobre y el metal campanil. Con su desarrollado arte de escribir (tz’ib) produjeron literatura que los sacerdotes cristianos quemaron. Satanizaron el contenido de los códices o libros; sentenciaron que eran diabólicos. Ignorando que el diablo sólo existía en la mente enferma de ellos, pues en el pensamiento de los Maya’ winäq no existe tal personaje.
Día de la sinvergüenza
Los invasores castellanos cristianos no trajeron civilización, sino al contrario, vinieron a destruir las civilizaciones que ya existían. Por eso el 12 de octubre de 1492 fue el inicio del pesar y la aflicción de los Pueblos Originarios de toda Abya Yala. Es el día de la vergüenza, ésa que deben sentir los españoles, portugueses, ingleses y toda Europa. Porque decirse civilizados y haberse comportado como animales salvajes al estar frente a los Pueblos, nos muestra quienes eran los tremendamente atrasados en relación al desarrollo humano.
Y aún, a estas alturas, en pleno siglo XXI, muchísimas personas siguen creyendo que los europeos vinieron a hacer un favor y; siguen sin reconocer que mucho del desarrollo actual se debe al saqueo constante perpetrado en nuestro continente Juyu taq’aj, Anawak, Abya Yala por siglos. No quieren pedir perdón y mucho menos devolver lo robado.
Cada 13 Balam, como este fin de semana (27/12/2025), como Pueblo Maya’ debemos reflexionar sobre el impacto dramático de cinco siglos. Mani mestanik, no olvidar el inicio de la larga noche oscura, es nuestra memoria en la historia como pueblos de Abya Yala.
No olvidemos este día trágico para la humanidad, seguimos en pie.
12 de octubre de 1492-13 Balam.
13.0.13:3-10, Chi 9 Tz’i’, 7° Rajaw Aq’a’, 8 Rukab Tumusus – Tz’ibapop/K’ank’in. Chi Iximulew – Pam Paxil
Guatemala, 23 de diciembre de 2025



