Una madre y sus dos hijas están entre las ocho personas fallecidas en una operación militar que se registró el 27 de septiembre en Huité, Zacapa. Las familias reclaman justicia mientras las autoridades pasaron de negar una incursión militar a reconocer una participación cuyo alcance todavía no se esclarece.
Por: Rony Ríos y Simón Antonio Ramón
La noche del domingo 27 de septiembre en el municipio de Huité, Zacapa el personal de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas (DICRI) procesó cuatro escenas del crimen en el ingreso del municipio, en el barrio El Campo, en el caserío El Corralito, aldea El Encinal y a inmediaciones de la Escuela Oficial de Párvulos. Localizaron a siete personas fallecidas, tres mujeres y cuatro hombres, todos a consecuencia de heridas por arma de fuego.
De acuerdo con el primer reporte del Ministerio Público, se recolectaron 77 indicios balísticos y otros elementos para la investigación, de acuerdo con lo publicado en la cuenta oficial de X.
Las primeras víctimas identificadas fueron: Vilma Elizabeth Paz Paiz, de 56 años; Cinthia Gabriela (28 años) y Uve Lisbeth Paz Paiz (22 años), las dos hijas de Vilma. Vivían en el barrio La Tejera, la noche del domingo se dirigían a recargar combustible para salir temprano al día siguiente. En el trayecto fueron atacadas en el ingreso a Huité.
Uve Lisbeth también era originaria del barrio La Tejera y trabajaba en la distribuidora y embotelladora Alimentos y Bebidas Atlántida S.A., outsourcing de la empresa de bebidas carbonatadas, Coca Cola y a quienes sus compañeros de trabajo describen como una joven luchadora y soñadora y que, además, lamentaron que la violencia que se vive en Guatemala le haya arrebatado la vida. Mientras que Cinthia Gabriela, de 28 años, las personas que la conocían como una joven sin problemas.
Rosario Paz, una de las pobladoras dijo que “Eli” Paz Paiz y sus hijas llevaban los vidrios del vehículo abajo cuando hombres armados les dispararon sin ninguna advertencia. Ante este ataque, ella culpa al Ejército de Guatemala y a la Administración de Control de Drogas en Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).



Vilma junto a sus dos hijas se preparaban para la jornada del siguiente día y solo salieron a recargar gasolina. FOTOS REDES SOCIALES
El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) también identificó a Juan Carlos Pedroza Agustín, de 45 años; Mario René Romero Díaz, de 63; y Carlos Donato Paiz Mateo, de 32. Todos fallecieron por heridas producidas por armas de fuego, quienes quedaron acribillados en el campo de fútbol.
Según Infobae, Pedroza Agustín era un empleado de la municipalidad que iba caminando cerca del campo de fútbol cuando comenzaron los disparos, quien murió en el lugar.
Además, de las seis personas identificadas por el Inacif, la Municipalidad de Huité publicó la esquela identificando a Denis Alonzo Herrera, de 14 años, como otra de las víctimas. Ludwin Estuardo Nájera, también de 33 años, fue trasladado con heridas por arma de fuego al Hospital Roosevelt y falleció en el centro asistencial.
De acuerdo con los reportes Nájera señaló que había helicópteros sobrevolando Huité y aseguró que el asesinato de Denis Alonzo ocurrió porque “volteó a ver para arriba a los helicópteros”.
Ese incidente fue parte de varios ataques que en total terminaron con la muerte de ocho personas, según los datos revelados por el Ministerio Público (MP).
Después de la masacre, el martes 29 de septiembre, los féretros fueron llevados al parque central de Huité, donde decenas de personas apoyaron a los familiares y acompañaron a los sepelios. En el lugar fueron colocadas fotografías y se rindieron honras fúnebres a las personas previo a que fueran llevadas al cementerio local.
El alcalde Leonel Humberto Paz López anunció duelo municipal y suspendieron la celebración del Día del Niño y la feria de San Francisco.
Cuatro escenas y una hipótesis que no explica las muertes
La Fiscalía reportó que a las 17:30 horas del domingo 27 de septiembre, ingresaron hombres armados y la hipótesis es que estaban dándole seguimiento a Haroldo Waldemar Lorenzana Terraza, alias Haroldito, señalado por autoridades estadounidenses como el líder de una organización de narcotráfico.
Hasta ahí parecen coincidir las distintas versiones, pero cuando se pretende establecer a qué grupo pertenecían los perpetradores de los ataques comienzan las variaciones, ya que los vecinos y familiares de las víctimas señalan a personal de la DEA, del Ejército, se habla de disputa con otros grupos del crimen organizado y también de caza recompensas.
La Municipalidad rechazó la descripción de un enfrentamiento entre grupos armados y sostuvo que un comando ingresó al lugar y empleó fuerza desmedida y para ello solicita que se realice una investigación rigurosa e imparcial.
Un relato oficial lleno de contradicciones
El Ejército pasó de negar la incursión y su participación en el enfrentamiento a reconocer una actuación militar pendiente de esclarecer.
El lunes 28 de septiembre, la portavoz del Ejército, Nathalia Mollinedo negó que se tratara de una incursión de las fuerzas castrenses y la atribuyó a una disputa territorial del crimen organizado, rechazando que el uniforme y equipo de los hombres señalados correspondiera a la institución. Aunque horas más tarde de sus primeras declaraciones reconoció un despliegue militar en Huité, esto luego de videos que empezaron a circular en redes sociales, mostraba vehículos J8 ( vehículos donados por Estados Unidos al Ejército) y dos camiones con soldados.
Mollinedo sostuvo que las tropas evitaron ingresar a la zona del enfrentamiento para no agravar la violencia.
Ese mismo día, el ministro de Gobernación, Marco Villeda, negó que fuerzas de la Policía Nacional Civil (PNC) hubieran sido convocadas para algún operativo.
Un día después, el martes 29 de septiembre, el Ministerio de la Defensa Nacional (Mindef) confirmó que los vehículos J8 y los camiones con soldados que aparecían en videos eran del Ejército y pertenecían a la Segunda Brigada de Infantería.
Según la institución, el primer incidente ocurrió entre las 17:00 y 18:00 horas, mientras que el despliegue militar se produjo entre las 20 y 21 horas. Además, aseguró que las unidades permanecieron en los accesos y que también encontraron barricadas.
Sobre un J8 registrado cerca del sitio donde murieron las tres mujeres, sostuvo que estaba fuera de Huité, aunque no proporcionó una ubicación exacta.
Fue hasta 30 de septiembre, y tras evitar dar declaraciones a los medios de comunicaciones en otras actividades públicas, cuando el presidente Bernardo Arévalo reconoció la participación de elementos y unidades del Ejército, sin aclarar lo que pasó y evitando decir que se trató de un operativo militar, anunció que una comisión del Ministerio de la Defensa establecerá el alcance y la modalidad de esa actuación.
“No, no hubo participación de la Policía Nacional Civil,la Policía llegó ya una vez pasados los hechos, en el marco de apoyo al Ministerio Público para que lleve a cabo sus funciones y el mantenimiento del orden en el pueblo. Sobre el Ejército, efectivamente ha habido participación de elementos del Ejército que precisamente la investigación que se está lanzando por medio de esta comisión multidisciplinaria en el Mindef permitirá establecer el alcance, la modalidad y de qué manera se operó en ese contexto”, dijo.
Arévalo evitó señalar el hecho como un operativo militar y en titubeando dijo que se debía esperar a conocer el informe para saber si hubo errores:
“Estamos siendo muy cuidadosos para no adelantar ninguna definición hasta que no tengamos terminadas las investigaciones en este caso por la comisión, ese informe va a dar una idea de qué manera en qué momentos y cómo tuvo lugar esta situación, así que dentro de poco habrá una mayor claridad al respecto… tenemos que esperar a entender lo que pasó y poder identificar, si es que hubo, dónde hubo errores, si fue una cuestión operativa o qué ha sucedido ”.
En esa conferencia, el ministro de Defensa, Henry Sáenz, explicó que la información inicial se había actualizado y reconocido la participación de una unidad militar, pero el Gobierno dejó pendiente explicar qué hizo esa unidad.
Una revisión militar y una investigación penal
Defensa indicó que la comisión estará integrada únicamente por personal de distintas dependencias del Ejército y evaluará aspectos administrativos y operativos, aunque no anunció un plazo concreto para entregar el informe ni identificó públicamente unidades o mandos sujetos a investigación.
De forma paralela, el MP mantiene la investigación penal y, según Sáenz, colaborarán para esclarecer los hechos y entregarán los resultados de la revisión militar.



