
Una niña hecha de esperanza y valentía
Por: Rosy Max Papá, un día como hoy me tomaste de la mano por última vez y caminamos juntos, contemplé tu rostro por última vez, no olvido tu mirada despidiéndote de mí. Un día como hoy me aferré a tus piernas y le grité a esos hombres ¡no papá! estaba pequeña y lo que quería decir es que te dejaran conmigo, no entendía porque a mamá la apuntaban con un arma de fuego para que no gritara y la amenazaban con matarla. Papá, 35 años










